Siempre es interesante diversificar en cuanto a que la diversificación reduce el riesgo como empresa.
La diversificación en época de crisis es un poco más compleja, no sólo por invertir, y desarrollar una nueva actividad, sino porque podemos caer en el peligro de querer acometer todo tipo de proyectos independientemente que estén o no relacionados con nuestra actividad principal.
El diversificar hacia nuevas actividades puede tener varios efectos negativos:
• Desvirtúa nuestro posicionamiento como empresa dentro de nuestro sector de actividad principal, en cuanto a que los clientes, tanto actuales como futuros, pueden no entender esta diversificación y considerar que llevamos a cabo gran cantidad de actividades sin ser buenos realmente en ninguna.
• Al no ser nuestra actividad principal, normalmente no poseemos el conocimiento ni los recursos suficientes para desarrollar la misma. Aun teniendo claro esto muchas veces acometemos estos proyectos mirando más la rentabilidad a corto plazo que la rentabilidad futura.
Creo es importante tener clara cuál es nuestra actividad principal y desarrollar nuevos proyectos en torno a la misma cubriendo las necesidades de nuestros clientes. Cualquier proyecto que difiera de nuestra actividad principal es mucho más positivo desarrollarlo estableciendo relaciones de colaboración con otras empresas. Estas colaboraciones permiten que la nueva empresa pueda acometer adecuadamente los nuevos proyectos y por nuestra parte obtenemos unos ingresos adicionales que nos permiten acometer proyectos e inversiones sobre nuestra actividad principal.
Esto a su vez beneficie en primera instancia a nuestros clientes y en segundo lugar a nosotros como empresa. Debemos pensar por tanto en aportar valor a nuestros clientes y que este sea el criterio con el que diversifiquemos en torno a nuestra actividad principal.

Popularity: 28% [?]
















